Como averiguar si los comportamientos de su hijo/a se deben a la ansiedad o a otra cosa.
Cada persona responde de forma diferente a lo que siente. Por esta razón, la ansiedad podrÃa mostrarse de forma diferente en cada niño/a. Algunos niños podrÃan verse temerosos, temblorosos o con pánico, mientras que otros podrÃan hacer todo lo posible por intentar evitar una situación que les da ansiedad, hasta el punto de enfadarse y hacer rabietas o cualquier cosa con tal de evitarlo. Por otra parte, otros niños podrÃan llorar y tratar de aislarse de los demás. Sin embargo, es posible que los niños hagan estas cosas también por otros motivos y no necesariamente porque se sientan ansiosos: PodrÃa ser que algunos niños se encuentren muy estimulados por el ambiente, tanto que podrÃa ser que se sientan confundidos por no saber qué hacer dentro de ciertas situaciones o que simple y sencillamente se estén portando mal.
Veamos el ejemplo de un niño que hace una rabieta en frente de todos en un centro comercial. Las posibles causas para que haya hecho esto son:
- Se siente ansioso por estar en un lugar en el cual podrÃa perderse
- Se estimula demasiado debido a la gran cantidad de sonidos y personas que habÃa en ese momento
- Está enojado porque su papá no le compró algo que querÃa
- Simplemente quiere regresar a su casa y jugar con su tablet.
Otro ejemplo, podrÃa ser el de un niño que no juega con otros niños durante los descansos en la escuela. Las posibles causas por las cuales no quiere jugar son:
- Se siente ansioso ya que piensa que los demás pueden decir algo malo de él
- No tiene las destrezas sociales necesarias y por lo tanto no sabe cómo interactuar con otras personas
- Prefiere estar solo, asà le gusta estar
- Todas las razones anteriores
Como lo muestran estos ejemplos, podrÃa ser difÃcil saber por qué algunos niños se comportan de cierta forma. A veces se podrÃa saber con facilidad que un comportamiento se debe a la ansiedad, pero otras veces podrÃa no estar tan claro. Por esta razón, le mostramos a continuación algunas preguntas que puede hacerse a usted mismo y que le ayudarán a distinguir entre un comportamiento causado por ansiedad y uno que se debe a otras causas.
Si el comportamiento incluye la agresión verbal o fÃsica, entonces no es aceptable independientemente de su causa. Por ello, sea cual sea la causa del comportamiento agresivo, es importante que su hijo/a aprenda, a través de las consecuencias, que lo que hizo es inaceptable (por ejemplo, usar la técnica de tiempo fuera de forma inmediata, quitarle algún privilegio o cosa que le gusta, o cualquier otra consecuencia previamente acordada).
Si usted se da cuenta que su hijo/a en lugar de estar evitando algo que le causa molestia o ansiedad, está intentando obtener algo o salirse con la suya, es menos probable que su comportamiento se deba a sentir ansiedad. Si se da cuenta que su hijo/a está intentando evitar algo, pregúntese por qué. Las siguientes preguntas pueden ayudarle a averiguarlo.
Piense que ocurrió justo antes de ver el comportamiento y pregúntese si a su hijo/a le preocupa o asusta algo de esta situación o de lo que se le está pidiendo. Además, piense en lo siguiente, cuándo se muestra este comportamiento por lo general: ¿es siempre en respuesta a algo en especÃfico (detonante)? Si identifico algún detonante, puede hacer un miniexperimento: simule los posibles detonantes que, de acuerdo con lo que identifico, podrÃan asustar a su hijo/a. Hágalo varias veces hasta encontrar el detonante que realmente provoque el comportamiento en su hijo/a.
Los niños pueden aprender a utilizar sus emociones para conseguir lo que quieren, lo que podrÃa hacer aún más difÃcil la labor de saber cuándo se trata de ansiedad y cuándo solo es un mal comportamiento. Para esto nos puede resultar ser útil observar que hace nuestro hijo/a cuando evita alguna situación o actividad en comparación con qué hace cuando no puede. Observe si cambia lo que hace o si deja de hacerlo. ¿Todo está bien cuando obtienen lo que quieren? Si se les exige que continúen haciendo algo o que completen una tarea, ¿se puede observar dicho comportamiento durante todo el tiempo?¿Hay ciertos aspectos de la situación o la tarea que reactivan el comportamiento? Hacernos estas preguntas nos puede ayudar a saber si hay ciertas partes o cosas dentro de una actividad o situación que están llevando a nuestro hijo/a a tener la ansiedad.
Por último, no pasa nada si en algunas ocasiones no somos capaces de distinguir claramente los comportamientos que se deben a la ansiedad de los que se deben a otros motivos. Sabemos que no es una tarea fácil. PodrÃa intentar primero abordar los problemas que claramente están relacionados con la ansiedad para después abordar los problemas que resultan más confusos. Suele pasar que con el tiempo se nos va volviendo más fácil detectar los problemas del comportamiento que se deben a la ansiedad de los que no. Por otra parte, siéntase en la libertad de utilizar sus propias estrategias y observar si son de ayuda con un comportamiento en concreto.